Mostrando entradas con la etiqueta cuerpo masculino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuerpo masculino. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de noviembre de 2012

Antonia es

primer paseo familiar

Antonia ya es, desde el pasado 6 de noviembre hacia las 13:30 cuando inició su vida propia y separada de la madre. Fué en ese preciso momento en que le corté el cordón umbilical que la había unido 9 meses a la madre y que le recordará toda su vida el origen materno, como el mío y el de todas las personas. 
Un momento irrepetible y único de mi vida ha sido la experiencia del acompañamiento del parto (y del embarazo), que me ha recordado en todo momento el cuerpo, el de Patri y el mío, un cuerpo singular de mujer y de hombre. Una experiencia radical de la diferencia sexual encarnada. 
Y ahora, Antonia, ya está en este mundo, y mama, duerme, llora, se estira, respira, abre los ojos, respira...Bienvenida, Antonia. Ya te quiero tanto que alcanza el infinito.

lunes, 12 de marzo de 2012

Curavacas, montaña soñada



He soñado más de veinte años con esta montaña, casi desde que empiezo a salir en serio a subir montañas por la geografía peninsular. Recuerdo la primera vez que me acerqué a estos parajes, con un amigo y su padre montañero. No ví ni el Curavacas ni el Espigüete de la nevada que estaba cayendo, que nos dejó incomunicados dos días. Desde entonces he acudido a su llamada innumerables veces con diferentes amigas y amigos y siempre se me resistía el misterioso Curavacas. Esta vez sí ha podido ser, aunque quienes no acudieron a  la cita y estaban convocados fueron Javitxu, Angel, Charli, Andoni e Itziar, con quienes echamos buenas risas el año pasado al abrigo del temporal. Me imagino que la próxima vez intentaremos la canal sur del Curavacas y la norte del Espigüete, que se han quedado ya en mi cabeza.


Me acompañó en la cumbre Carlos venido desde el pueblo granaino de Quéntar. Disfrutamos juntos del final del recorrido, con la helada ladera norte, la arista cimera venteada y con unas vistas maravillosas. El Espigüete aparece en el horizonte y alrededor las cumbres de la montaña palentina, Pico Murcia, Peña Prieta y al norte Picos de Eutopa. 


La subida la hicimos por el Callejo grande, la ascensión normal, que se empina bastante llegando al collado aunque la huella hacía que subieramos por una escalera. Al volcar a la cara norte nos topamos con la nieve helada venteada y un panorama espectacular, por unas rampas y la arista final a la cumbre.


Javi también venía desde Qéntar y Jesús desde Móstoles. Era su primera vez en la zona y se nota que estaban encantados de conocer nuevos lugares. Pasamos muchas horas juntos como hacía tiempo que no haciamos en montaña. Y nos dió para charlar de un montón de cosas: de aventuras anteriores, de carreras, escaladas, política, comida y hasta de la paternidad, que entre los tres suman dos niños y cuatro niñas.


El precioso pueblo de Vidrieros con el horizonte del Curavacas. El río Carrión lo atraviesa con tempestuosa belleza y a sus orillas está el refugio de pescadores donde dormimos a la luz de la luna. Descubrimos el bar Lago con unas cervezas, donde nos pasamos las noches jugando a la pocha y resolviendo los problemas matemáticos que proponía el camarero en la pizarra.

miércoles, 29 de febrero de 2012

El viaje es el camino y la compañía


"A finales de septiembre del 2010, nos picó las ganas de hacer un viaje en bici, a mi hermano pepe y a mí. Así que pensamos en recorrer otra vez nuestro querido Portugal, después de la hermosa experiencia vivida el año anterior.
Y salimos de la frontera sur, Ayamonte, para recorrer el Algarve, llegar a Cabo san Vicente, subir por la hermosa costa Alentejana hacia Grándola, entrar en la península de Setúbal por Troia en ferry y volverlo a coger cruzando la ría del Tejo hacia Lisboa.
Encontramos paisajes, gente y placeres que dan sentido y belleza a la vida."

En el blog de comocabras por javitxu 


Me encanta inventarme viajes de este modo, en bici y sin prisas, y llegar hasta donde el cuerpo le apetezca, porque el viaje es el camino y la compañía.

viernes, 16 de septiembre de 2011

amor de hermanos Ceballos a los cuarenta

mi cumpleaños 43 en casa el 31 de Agosto
cumpleaños 41 de Fernan en la pedriza el 4 de septiembre
Los dos hemos pasado los cuarenta y nos llevamos dos años. Los dos nacimos en el pueblo en la casa donde vivian por entonces mi madre y mi padre, donde nos sacó al mundo en  brazos mi abuela Agripina, matrona, asistida por mi abuela Antonia y seguramente alguna mujer más de la familia. Los dos juntos hicimos el peregrinaje familiar migratorio que ha recorrido Badalona (donde tenemos unas preciosas fotos en la playa, mi primer contacto con el mar), la finca Valdemarcos donde mi padre fue guardés; posteriormente, Madrid, donde iniciamos el cole por estas fechas en Vallecas; y finalmente, Móstoles, donde vivía con su familia mi tío Fidel, fallecido hace muchos años, que nos dejó la herencia atlética. Durante estos cuarenta años de historia de vida común, cada uno ha recorrido un camino vital muy diferente, a pesar de las infancias y aventuras adolescentes de pandilla compartidas. Mi hermano se puso a trabajar y fue padre muy joven y ahora tiene una hija de 21 y un hijo de 14, y es lo que se dice un currela de toda la vida. Durante todo este tiempo hemos tenido momentos distantes y acercamientos, conflictos personales y familiares. Nuestras visiones de la vida y el mundo son bastante distintas, aunque creo que con una atención amorosa y de generosidad a las necesidades y deseos del otro, aún en los momentos de relación más fria. El conflicto entre dos mundos masculinos radicalmente diferentes en apariencia, con un vinculo amoroso profundo que nos ha permitido ser lo que somos cada uno y seguir compartiendo la vida. Ahora sé que este amor a mi hermano (y de él a mí) es lo que me ha permitido dejarle ser siendo yo mismo y nos ha movido y transformado a los dos. Y soy consciente que la mediación continua de nuestra madre lo ha hecho posible.

miércoles, 3 de agosto de 2011

insumisos

insumisoa, de Oskorri

Canción de amor, de Ixo Rai

Una de las grandes contribuciones colectivas masculinas a la civilización, el movimiento de insumisión al servicio militar obligatorio y a los ejércitos en el estado español. Durante varios años de mi vida estuve involucrado personalmente en esta desobediencia civil masiva a la violencia y el poder militar, negándonos a entregar nuestro cuerpo a la causa. Me emociono de pensarlo y escuchando a mis queridos Oskorri e Ixo Rai. El camino de la noviolencia es el único camino posible para el mundo y la paz es el único camino para la paz

sábado, 9 de julio de 2011

mi cuerpo me place (y es sagrado)

disfrutando de las cigueñas y el oceano en los acantilados de cabo sardao


Soy consciente que soy hombre y ahora mucho mas, y tengo un cuerpo que es el mio, un cuerpo indispensable, como dice Milagros Rivera. Un cuerpo de hombre que me ha acompañado durante toda mi vida, que me permite ser lo que soy, que cambia perceptiblemente a mis ojos y que reconozco bien porque me gusta verlo y sentirlo (ahora mejor, que me voy aceptando más). Ahora puedo decir que mi cuerpo me place porque he aprendido a conocerlo y a disfrutarlo, a ver sus posibilidades y sus limitaciones, lo que más me gusta y lo que menos y aceptarlo todo. Me gusta cuidarlo, saber qué le sienta mejor y que le molesta, integrarlo en la vida cotidiana, sin prisa, sin pausa, descubrir qué desea, pensar de donde viene ese deseo, hacerlo realidad en la medida de lo posible, sin obligaciones, vivir y disfrutar sin más, ni menos.
Mi cuerpo son mis manos, mi piel, mis pies, mis ojos, mi boca, mis oidos, mis pelos, mi pecho, mi tripa, mi culo, mi pene, mis dedos, mis pulmones, mi corazón, mi estómago, mis nervios, mi sangre... que visualizo como si estuviera haciendo una relajación. Tambien es mi cerebro y todas las ideas y pensamientos que crea. Soy consciente que es un todo interconectado. Lo racional y lo emotivo estan intimamente ligados, no lo entiendo separado sino estrechamente conectado.
He sentido mucho tiempo el peso de la construccion patriarcal de la masculinidad en mi propio cuerpo y en mi mente. Una construcción que me ha provocado inseguridad, miedo, que me ha aplastado muchas veces y ha puesto muros a mi libertad como hombre, que me ha querido guiar por la senda de la autosuficiencia, la violencia y el poder, como a tantos otros hombres. No sé como pero me he alejado desde que era pequeño de ese destino que no me gustó nunca y que ahora detesto tanto, inventando nuevos caminos que me permiten disfrutar de mi y las relaciones amorosas. Ese modelo que me aplastaba porque era más bajito y débil que los demás en el colegio y el instituto, porque tartamudeaba en el colegio y los demás se mofaban de mi, porque era gordito y no corria mucho en el rescate y el futbol, porque no ligaba como el que más porque no era ni guapo ni echao palante, porque no sobresalia en nada importante y encima era un empollón, por tantas cosas impuestas a donde habia que llegar como todos los demás chicos y que fui esquivando de un modo u otro. Me rechinaba ese horizonte vital y me fui inventando el mio propio.
Una carencia trascendente que siento es el aprendizaje sobre mi sexualidad y la relacion con las chicas. Es hace poco tiempo cuando siento que estoy más consciente de las relaciones, que empiezo apenas a relacionarme de un modo libre y placentero. Cuantas inseguridades y miedos me hubiera evitado si hubiera sido antes lo que ahora estoy aprendido de mi sexualidad y las relaciones con algunas mujeres y hombres cercanos y con el seminario. Ahora me veo dando los primeros o los segundos pasitos y me siento contento de las posibilidades de mi cuerpo sexuado masculino, de ir descubriendo un gozo amoroso conmigo y con mis personas queridas.
Me place la relacion creada con personas queridas y cercanas, con mi madre, con mi padre, con mi familia, mis amigos, mis amigas. Aqui pongo en juego lo que soy con cada persona y en cada momento
Me emocina saber ver y apreciar la belleza de cada instante y de cada lugar donde esté, sea un rincón de la pedriza, el paseo por el centro de madrid o ahora en casa.
Me da gusto no conformarme con un rincon tranquilo donde refugiarme del mundo (en la pedriza, en la montaña, en una relacion, en un libro) para olvidarme del resto y quedarme acomodado en un tiempo y espacio. Me gusta caminar a gusto en el devenir del tiempo, en el vertigo del todo posible, de la libertad infinita, de la relación sin fin. Y me consuela tambien tenerlo para sosegar mi angustia cuando aparece, mis desasosiegos cuando afloran, mis miedos, mis bloqueos...
Me da un enorme placer dormir en el campo al aire libre, pasear por sitios conocidos y descubir otros nuevos, tocar la rugosidad de la roca, oler la humedad del bosque, recorrer los perfiles de las crestas montañosas, ver las tonalidades cambiantes de un atardecer hacia un lado y otro del horizonte, como aparecen las primeras estrellas, el sonido del carabo, de los grillos en verano...
Me place soñar con nuevos horizontes vitales y sentir que puedo hacerlos realidad.
Me placen tantas cosas, unas que fueron, otras que ahora comozco, otras que vendrán, y sonrio pensando que tengo toda la vida para descubrirlas.

corriendo al agua en la playa de Lagos











miércoles, 29 de junio de 2011

mi cuerpo

javi y yo en el puente del perdon en el gran trail de peñalara
Soy cuerpo, tengo un cuerpo de hombre, el mio, no soy una maquina ni un superhombre. Esto me lo decian despues de terminar razonablemente bien una carrera de larga distancia por la sierra de madrid, con 110 km y en 27 horas. Soy un cuerpo que camina, corre, suda, se cansa, desea, disfruta, sonrie, duerme, sueña... y sigue caminando mientras pienso en muchas más cosas. No soy una máquina ni lo seré jamás.

domingo, 8 de mayo de 2011

la danza de las piedras

 danza del buitre en los callejones de las torres de la pedriza


danza tribal en el collado de la ventana

danza clásica a duo en el collado de la cara
danzarines en la pradera del yelmo
 en tierra de cabras

 hoy he danzado entre mis piedras favoritas, con mis amigos danzarines, hemos ido de roqueros de la pedriza.